apegos alimenticios

Los apegos alimenticios y las emociones

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Cómo compensar los apegos alimenticios entendiendo sus mensajes

Desde la infancia, estamos relacionando la comida física con emociones y sentimientos de placer, arropo, cariño, y así seguimos de adultos, con las mismas pautas de conducta. La alimentación puede llevar una gran carga emocional para muchas personas, dependiendo de la forma en que hayan vivido su infancia. No nos han enseñado a evolucionar en este campo, a aprender una alimentación consciente en la que nosotros llevemos la batuta de nuestra vida. Todavía un gran número de personas se rigen por lo que les gusta o lo que les apetece en un momento determinado.

Somos inconscientes del efecto y reacción de las sustancias que hemos ingerido, y esto nos hace estar más vulnerables en la vida. No sentimos las reacciones de nuestro cuerpo, sus susurros, ¡tenemos que esperar a sus aullidos!. Lo fundamental, es conocer los efectos de cada alimento y de cada bebida. Los apegos alimenticios están basados en carencias de nuestro CUERPO FÍSICO, esta puede ser de origen:

• NUTRICIONAL, se busca con los apegos alimenticios, compensar la deficiencia de carbohidratos, minerales, proteína, grasas, aceites, fibra, vitaminas, etc.
• ENERGÉTICO, se intenta compensar la carencia de actividad, chispa, vitalidad, movimiento, calor, frío, energía rápida, o energía lenta, relajación, evasión, dispersión, etc.

 

TÚ ELIGES…

Es cuestión de elección. Ya no somos niños y nadie nos obliga a comer esto o aquello. Si comemos un exceso de algo, es porque lo deseamos por alguna razón. Una carencia es algo que nos falta, así, podemos tener la carencia a nivel energético. Y buscamos una reacción o efecto específico con un alimento o bebida puntual. Porque cuando hablo de apegos alimenticios en mis seminarios, cada persona tiene uno específico, no hablamos tan solo de la palabra CHOCOLATE, ¡cada persona quiere el chocolate de forma diferente!

Es también porque cada clase de chocolate nos dará un efecto diferente, ya que cada persona lo busca para compensar una carencia física diferente. Por ejemplo:
• Uno puede que tenga una deficiencia de proteína, o falta de calor, o carencia de carbohidratos de buena calidad, por lo que deseará el chocolate con almendras.
• Otro le falte dulzor o cremosidad y optará por el chocolate con leche.
• O un tercero tan solo desee el estimulante del cacao, en lugar de tomarse un café, se va al chocolate amargo…

Vamos a analizar las causas físicas que ocasionan apegos alimenticios específicos y qué mensaje nos envía nuestro organismo, sugiriendo al mismo tiempo preparaciones específicas que nos gusten a nivel sensorial o que se parezcan a los alimentos deseados. Aquí tan solo reflexionaremos en 3 de los grupos principales:

1) PRODUCTOS ANIMALES
Nuestra carencia es por:
Energía: alimentos concentrados, densos, de sabor fuerte, caliente, vigorizantes.
Nutrientes: proteínas, minerales, más sal y aceite.
Utilizar: Los alimentos más recomendables son:
-Toda clase de pescado y mas cantidad de proteínas vegetales.
-Incrementar el uso de las verduras del mar (algas).
-Hacer énfasis en cocciones de verduras de raíz en cocciones largas, que calienten.
-Hacer patés vegetales de consistencia seca y tendencia salada.
-Cocinar los cereales integrales con olla a presión.

2) PRODUCTOS LÁCTEOS:
• QUESOS SALADOS: Deseamos el efecto de contracción, densidad, vibración lenta.
Energía/efecto: muy similar a la de los productos animales.
Nutrientes: proteína concentrada, minerales y sal.
Muy parecido a productos animales.

• LÁCTEOS BLANDOS: Efectos de expansión, dispersa, enfría, vibración rápida (leche, crema, mantequilla, nata, queso fresco…).
Energía/efecto: dulce, cremoso, sensorial, relajante, enfría, «energía de madre» a nivel sentimental.
Nutrientes: calcio, vitaminas y proteínas.
Utilizar. En este caso, se recomienda tomar:
-Tofu fresco preparado: queso de tofu, macerado, patés, cremas, salsas, frito, plancha, en revoltillo.
-Mantequillas de sésamo, cacahuete, almendras… usadas para hacer aliños.
-Toda clase de semillas o frutos secos tostados.
-Algas para un aporte de minerales y calcio.
-Estilos de cocción ligeros, cremosos y dulces. Utilizar aceite muy a menudo.

3) LOS DULCES:
Energía: dulzor, satisfacción sensorial, nos conforta, nos reanima momentáneamente debido a su aporte de glucosa, energía instantánea.
Nutrientes: carbohidratos y glucosa o incluso carencia de proteína.
Utilizar: Cuando hablamos de dulces, recomendamos:
-Utilizar a diario verduras dulces (zanahorias, calabaza, chirivía, remolacha, cebolla,…) cocinadas en formas cremosas y dulces.
-Hacer regularmente mas postres caseros con frutas locales.
-Incluir mas ensaladas y verduras verdes.
-Incluir licuados de verduras y frutas a diario.
-Reducir la sal, condimentos salados y proteínas de grasa saturada.
-Reducir los horneados de harinas, exceso de pan.

Pero también los apegos alimenticios o excesos, pueden generarse por carencias energéticas a nivel emocional y mental. Sabemos muy bien, que cuando estamos en nuestra “cueva” mucha gente opta por compensarlo con alimentos de comida. Puede que con dulces o también con cosas saladas o de grasas saturadas. Tan solo es otra compensación, vacío emocional o creencias mentales negativas de nosotros o confusión interior, que se compensan con algo que no nos ayudara ni a corto ni a largo plazo. Por ejemplo, si el conflicto es a nivel emocional, por más que lo queramos compensar comiendo en exceso «ciertos alimentos», nunca se solucionará.

-Acordaos de que los cuerpos emocional y mental no tienen dientes ni sistema digestivo!
-El cuerpo emocional, es un cuerpo al que todo el mundo tiene miedo de conocer.

Puede porque nunca nos lo han enseñado a conocer de pequeños y de mayores ya hemos creado el habito de “tapar” lo que sentimos, sea por miedo o por arrogancia de no demostrar nuestras debilidades. El cuerpo emocional tiene diferentes necesidades vitales, que de no satisfacerlas nos acarrearan desequilibrios a todos los niveles de nuestro ser. Sus necesidades las podríamos resumir en:

1. Conocerlo
2. Depurarlo de emociones y bloqueos pasados
3. Alimentarlo y honrarlo a diario

1. CONOCERLO
Es un cuerpo que no podemos ver, pero sí sentir! Y cuando esta en desequilibrio puede alterar todas nuestras funciones tanto físicas como mentales. Así porque nos empeñamos en olvidarlo e ignorarlo? Igualmente que intentamos cuidar a nuestro cuerpo físico, con la respiración, movimiento, alimento, baños, etc. porque no lo hacemos con nuestro cuerpo emocional?

Porque no tenemos la menor idea de que incluso existe! Sentimos en nosotros una mezcla de energías que no distinguimos, que incluso nos llegan a controlar nuestras vidas sin saber como encauzarlas. Tenemos que saber escuchar a nuestro cuerpo emocional, descubrir que pautas de conducta tenemos, que emociones son las que se generan cuando estamos decaídos, o cuando estamos bien.

2. DEPURARLO
Puede llevemos años con emociones bloqueadas en nuestro interior, que nos afectan a nuestra salud integral. Emociones de exceso o de deficiencia, pero baúles al fin y al cabo llenos de sucesos pasados que ya no existen, pero que todavía nos controlan la vida. El pasado se esfumo, el futuro todavía no existe, pero lo creamos a cada momento con nuestras creencias, pensamientos y emociones del presente.

Es como ir por el sendero de la vida con baúles repletos de pasado. Los necesitamos? Porque todavía nos empeñamos en llevarlos a cuestas? Sabemos que nos están afectando nuestro presente y nuestro futuro! Tenemos la suficiente valentía de desapegarnos de ellos? Para empezar este proceso, hay que estar abiertos a escuchar nuestras emociones, a no taparlas, ni con comida, ni con bebidas, ni con hábitos negativos. Hay que tener el suficiente coraje para abrir nuestra cajita de
gusanos, entender el porque todavía están allí, y depurarnos de estas creencias que han formado el bloqueo emocional.

3. ALIMENTARLO Y HONRARLO A DIARIO
¿Desconocemos la forma de nutrir a nuestro cuerpo emocional, de darle a diario: desayuno, comida y cena? No nos acordamos que también necesita alimento a diario, pero alimento emocional, NO físico! Y todavía nos empeñamos en darle pastel de chocolate o atiborrarnos de comida física, en cuanto emocionalmente nos sentimos desequilibrados? Estas formas de nutrición emocional son vitales, para poder tener a nuestro cuerpo emocional en óptimo estado, y hay que practicarlas regularmente, por igual que damos al cuerpo físico, por lo menos 3 comidas con alimentos sólidos al día. Creo que una de las causas del porque olvidamos nutrir a nuestro cuerpo emocional, es por falta de consciencia o presencia en nuestra propia vida. Muchos viven apegados al pasado, otros en el futuro, pero muy pocos sienten el poder del Presente y viven en él!

También hay miedo a conocerlo, falta de coraje para destapar lo enterrado desde hace años y puede en otros casos, por inflexibilidad y rigidez. Pensamos que somos perfectos, que no tenemos problemas, por lo que no queremos cambiar nada. Nuestra mente nos controla, nos auto sabotea; bloqueando a nuestras emociones y creando toxicidad en nuestro ser. Y también regalándonos amor, cariño a nosotros mismos, NO con comida, pero si alimentándonos de una buena música, lectura, paseo, relax… dándonos TIEMPO PARA PODER SER, para poder conectar con más profundidad con nuestra Esencia Interior y así encontrar la ARMONIA Y CONEXIÓN que todos buscamos.

Nuestro cuerpo emocional, al igual que el físico, también necesita alimento diario. Al no saber cómo dárselo, recurrimos a atiborrarnos de comida cuando nos sentimos desequilibrados.

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