Extracto de semilla de pomelo

Desde hace milenios ya se conocía y utilizaba al pomelo como fuente de vitamina C. Pero no fue hasta la década de los 90 del siglo pasado cuando se descubren las sorprendentes propiedades de lo que hasta el momento se desechaba: la semilla. Un descubrimiento fortuito: un jardinero estadounidense observó que en el compost que utilizaba para sus plantas había semillas de pomelo que no se habían descompuesto.

La casualidad quiso que ese jardinero fuera un bioquímico, físico e inmunólogo jubilado, y un gran observador. El hallazgo fue tan importante que, transcurridos apenas 20 años del descubrimiento, el extracto de semillas de pomelo ocupa numerosas páginas en la bibliografía científica, que hablan acerca de sus propiedades. El instituto Pasteur de Paris es el mejor emisario y defensor de la semilla de pomelo.

El éxito radica en su composición, Vitamina C, bioflavonoides (como la naringina) y Difenolhidroxibenceno, entre otros, que sinérgicamente contribuyen a la lucha contra más de 800 tipos de bacterias (entre las que se encuentran las Gram positivas y Gram negativas) y virus, un centenar de hongos y otros parásitos unicelulares. ¡Ningún otro antibiótico posee tal capacidad!

A diferencia de otro tipo de antibióticos usados hasta el momento, el extracto de semilla de pomelo no ataca a las bacterias beneficiosas de la flora intestinal, no crea resistencia por su uso y no tiene efectos secundarios. Actualmente su uso se está diversificando, se utiliza para tratar numerosas infecciones, amigdalitis, candidiasis, ronqueras, afonía, resfriados, quemaduras… En cuanto a su uso externo lo más útil es añadir unas gotas del extracto al champú, a las cremas o a los productos de higiene personal -incluido el dentífrico-, el agua del baño, etc. Se logra así prevenir numerosas afecciones.

También puede añadirse al agua que utilizamos para beber o lavar las verduras. A estas alturas, no cabe la menor duda de que estamos ante un gran descubrimiento, que en un plazo relativamente corto, nos traerá nuevas esperanzas para lo que hoy todavía resulta imposible.

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