Alimentos ecológicos: Características, ventajas y certificación

La agricultura ecológica, biológica u orgánica es un sistema de producción de alimentos, que  mantiene y mejora la salud y la fertilidad natural de la tierra, los ecosistemas y las personas. Se basa fundamentalmente en los procesos ecológicos, la biodiversidad y los ciclos adaptados a las condiciones locales, sin utilizar medios externos con efectos contaminantes. Para ello las técnicas de producción agraria ecológica prescinden del uso de fertilizantes químicos, pesticidas, organismos genéticamente modificados o transgénicos, y en general de todo tipo de productos de síntesis, no naturales. La agricultura ecológica, combina tradición, innovación y ciencia para favorecer el medio ambiente que compartimos y promueve relaciones justas y una buena calidad de vida para todos los que participan en ella.

 

El consumidor de productos ecológicos

Ahora ya podemos saber más sobre el perfil del consumidor de alimentos ecológicos en España, gracias a un estudio elaborado por el Ministerio de Medio Ambiente. En el mismo se constata el valor creciente de la alimentación ecológica, y se dibujan las principales características de las personas preocupadas por consumir eco.

• Hay una mayor proporción de mujeres, jóvenes o de mediana edad. Mayor presencia en el Noreste de España y en las grandes urbes.
• El nivel de formación de estos consumidores es superior a la media y también hay un mayor peso de población ocupada. La presencia de hijos menores de 12 años también está relacionada con el consumo de ecológicos.
• Prefieren consumir productos próximos a su entorno y muchos de ellos no buscan “marcas” en los productos ecológicos. Son consumidores bien informados, que leen las etiquetas de los productos que compran y saben identificar el auténtico producto ecológico.
• La frecuencia media de consumo de productos ecológicos es de 2 veces por semana y los vegetales y la fruta son los productos ecológicos más consumidos. El consumidor de alimentos ecológicos, lleva ya una media de más de 5 años consumiendo este tipo de producto.
• En general los productos ecológicos están presentes en el 24% de los alimentos adquiridos por estos consumidores, que además están interesados en aumentar ese porcentaje.
• Los consumidores de alimentos ecológicos consumen también productos ecológicos en otras categorías distintas de los alimentos, especialmente las relacionadas con el ahorro de energía.

 

Objetivos de la producción de alimentos ecológica

• Obtener una amplia variedad de cultivos de alta calidad nutritiva, organoléptica, medioambiental y social.
• Respetar el medio agrario y los ciclos naturales, preservando la salud del suelo, el agua, los cultivos, los animales y el equilibrio entre ellos. La meta es lograr un nivel óptimo de salud y productividad de las comunidades interdependientes de organismos del suelo, plantas, animales y seres humanos.
• Aumentar la diversidad biológica del sistema en su conjunto.
• Hacer un uso responsable de la energía y los recursos naturales.
• Garantizar el bienestar animal y respetar el comportamiento propio de cada especie.
• Manipular los productos agrícolas haciendo hincapié en el uso de métodos de elaboración cuidadosos, a efectos de mantener la integridad orgánica y las cualidades vitales del producto en todas las etapas.
• Conservar y mejorar la riqueza del patrimonio agrario y paisajístico.
• Alcanzar un desarrollo rural sostenible.

 

¿Qué requisitos debe reunir un alimento para considerarse ecológico?

Cultivos

Los cultivos ecológicos deben realizarse en tierras libres de contaminación, cuya fertilidad se mantenga con un sistema que optimice la actividad biológica del suelo, así como su naturaleza física y mineral. Solo se utilizarán abonos ecológicos y naturales, como el estiercol, los restos vegetales o el compost.

Para mantener los cultivos sanos, se estimulará el equilibrio natural de las poblaciones de insectos, de modo que se eviten las plagas. Si es necesario intervenir, se hará con tratamientos de origen vegetal, animal, microbiano o mineral. Según Xabier Lejarzegi, de ENEEK (Consejo de agricultura y alimentación ecológica de Euskadi), “Prácticas totalmente naturales, como plantar helechos intercalados con el cultivo, o poner una protección de alfalfa cubriendo la tierra que rodea a la planta evitan en gran medida que esta sea atacada. Las hortalizas “perfectas” tienen inevitablemente química y pesticidas; una hortaliza orgánica tal vez no tenga tan buen aspecto exterior como una tratada químicamente, pero desde luego sus cualidades y calidad son infinitamente mejores”.

En agricultura ecológica no está permitido el uso de organismos modificados genéticamente o derivados de ellos. Se promueve la utilización de semillas ecológicas, y a ser posible de variedades locales, que garantizan una mejor adaptación del cultivo a las características edafo-climáticas de la comarca y que las plantas sean más resistentes a los patógenos propios de su región. Es importante respetar la biodiversidad de cada zona: los cultivos que a lo largo de los siglos ha seleccionado la agricultura tradicional y la propia naturaleza ya han sufrido una proceso natural de selección genética, y son los más adecuados para cada región.

 

Ganadería

Las bases de la ganadería ecológica están en desarrollar una relación armónica entre la tierra, las plantas y el ganado, y respetar al máximo las necesidades fisiológicas y de comportamiento de los animales. Respecto a la alimentación de los mismos, esta se basa en una utilización preferente de pastos (que deben ser cultivados de acuerdo a las normas de la agricultura ecológica). En caso de utilizar piensos, estos se habrán elaborado sin la presencia de ningún organismo modificado genéticamente y con ingredientes igualmente ecológicos. Las crias se alimentarán de leche natural, preferentemente de la madre.

La ganadería ecológica utiliza razas adaptadas al medio, preferiblemente autóctonas. Los animales nunca deben ser hormonados, y se deben respetar sus ciclos naturales de crecimiento y reproducción. Si es necesaria la intervención del veterinario, se utilizarán preferentemente tratamientos de fitoterapia y homeopatía, limitando al máximo la aplicación de tratamientos veterinarios químicos (especialmente antibióticos).

Los animales no deben estar atados ni confinados, salvo cuando las condiciones climatológicas o de seguridad lo requieran. Deben tener acceso libre a los pastos, con zonas de ejercicio y forraje. Las instalaciones deben estar diseñadas para respetar su bienestar, evitando la sobre-explotación y el hacinamiento, con condiciones de ventilación, salubridad e higiene adecuadas.

Nunca se utilizarán sistemas eléctricos para forzar o aturdir al animal, ni tranquilizantes alopáticos. El sacrificio de animales para producción de carne solo se realizará en mataderos autorizados.

 

Productos ecológicos elaborados

La elaboración de productos ecológicos se sustenta en la conservación de las características propias de los alimentos. Para lograrlo, los productos elaborados deben cumplir estos principios:

– Al menos un 95% de sus ingredientes deben proceder de la agricultura o la ganadería ecológicas.
– Los aditivos se restringen a los autorizados por la normativa europea para los elaborados ecológicos.
– No pueden utilizarse ni sustancias ni procedimientos de elaboración que cuestionen la naturaleza de los alimentos.

El proceso de elaboración está controlado en todas sus fases, llegada y almacenaje de los ingredientes a la empresa elaboradora, almacenaje, fabricación del producto, envasado y distribución, para evitar que los alimentos finales se puedan contaminar con ingredientes no controlados.

Para ello las fabricas que elaboran estos productos (especialmente si también fabrican productos no ecológicos), deben contar con instalaciones separadas para cada línea de producción (maquinaria, almacenes…). Los productos ecológicos deben elaborarse a primera hora de la jornada, momento en que las instalaciones están limpias y desinfectadas. Asi mismo, el proceso de elaboración no puede ser interrumpido.

En envasado debe hacerse con materiales que no alteren el producto, que puedan reciclarse, y preferentemente reutilizables.

LOS PRODUCTOS DE LA CAZA Y DE LA PESCA DE ANIMALES SALVAJES, ASÍ COMO LA RECOLECCIÓN DE VEGETALES O PLANTAS DE CRECIMIENTO SILVESTRE NO PUEDEN CONSIDERARSE DE PRODUCCIÓN ECOLÓGICA, YA QUE ES IMPOSIBLE GARANTIZAR EL ORIGEN DE LA ALIMENTACIÓN DE DICHOS ANIMALES, NI LA NO CONTAMINACIÓN DE LAS TIERRAS DONDE HAYAN CRECIDO LAS PLANTAS.

 

Recolección

La recolección de plantas silvestres o partes de ellas que crecen naturalmente en bosques y áreas agrícolas solo se considera un método de producción ecológica si puede certificarse que sus zonas de crecimiento no hayan recibido tratamientos con productos no autorizados, y que la recolección no afecte a la estabilidad del hábitat natural o al mantenimiento de las especies de la zona. En cuanto a los vegetales acuáticos, como las algas, solo tendrán la calificación de ecológicas si la zona de cría cumple con una alta calidad ecológica (determinada por la directiva 2006/113/CE), y su recolección no afecta a la estabilidad del hábitat natural donde crecen.

 

Acuicultura

Los productos de acuicultura deben cumplir normas similares a los de la ganadería ecológica. El hábitat de cría debe ser lo más parecido posible al natural, evitando la hormonación, medicación e intervención en el proceso natural de desarrollo de los peces, crustáceos o moluscos. Si se les alimenta con pienso, este debe ser también de producción ecológica. En el caso de explotaciones que se encuentran en mar abierto o aguas naturales, la zona debe cumplir con los criterios de calidad ecológica de las aguas marcados por la Unión Europea.

 

Productos importados

El desarrollo del sector de la producción y elaboración de productos agroalimentarios ecológicos ha propiciado un comercio internacional de esta clase de productos cada vez más importante. Muchos de los productos alimentarios transformados, o de los productos destinados a la alimentación animal, incorporan ingredientes y productos procedentes de los más variados orígenes, a menudo procedentes de países terceros.

La normativa sobre producción ecológica europea afecta a todos los países de la UE, y garantiza que cualquier producto ecológico proveniente de un país comunitario ha cumplido con las mismas exigencias que uno de producción nacional.

Respecto a otros orígenes, existe una lista de terceros países en los que la Comisión Europea ha reconocido la existencia de normas de producción y control equivalentes a las previstas en la legislación comunitaria, disponible en la web de la comisión europea: ec.europa.eu

CUANDO ENCONTRAMOS LA ETIQUETA “BIO” EN UNA CONSERVA DE PESCADO, SE REFIERE A QUE EL ACEITE U OTRO INGREDIENTE DE LA CONSERVA ES DE ORIGEN ECOLÓGICO, YA QUE LOS PRODUCTOS PESQUEROS NO PUEDEN ETIQUETARSE COMO ECOLÓGICOS A NO SER QUE PROCEDAN DE UNA INSTALACIÓN DE ACUICULTURA CONTROLADA.

 

Etiquetado y garantías

Cuando los consumidores escogen comprar productos ecológicos, necesitan estar seguros de que lo que adquirieren es exactamente aquello por lo que están pagando. Solamente los productos agrarios obtenidos de la agricultura ecológica pueden comercializarse con denominaciones como: Alimento Ecológico, Eco, Biológico, Bio u Orgánico. La agricultura ecológica está regulada en toda Europa por el Reglamento (CE) nº 834/2007, sobre producción y etiquetado de productos ecológicos. En España, son los Consejos de Agricultura y Alimentación Ecológicas* de cada comunidad autónoma las autoridades que controlan y certifican la autenticidad del producto conforme a dicha reglamentación, y otorgan los permisos para incluir estos sellos oficiales en los productos ecológicos.

En la etiqueta de los alimentos ecológicos certificados oficialmente ha de aparecer el logo ecológico de la UE (la “eurohoja”), con el nombre y el código de la entidad que certifica la autenticidad del producto, así como el sello del Consejo Regulador de la comunidad autónoma de origen.

También existen entidades privadas que certifican el origen ecológico de los alimentos, basándose en la norma de calidad internacional ISO65. En España, estas entidades están controladas por ENAC (Entidad Nacional de Acreditación). Andalucía, Aragón, Castilla la Mancha y Extremadura aceptan la certificación privada de la producción ecológica, mientras las otras comunidades solo autorizan a sus Consejos de Agricultura y Alimentación Ecológica* a otorgar estas certificaciones. *Los Consejos Reguladores los forman todas las personas y empresas inscritas en el registro de operadores de producción agraria ecológica de las correspondientes comunidades, representados por los vocales de productores, elaboradores, importadores y comercializadores que se reúnen en Junta. Su función es consolidar el desarrollo de la producción ecológica, promover el consumo y la difusión de los productos ecológicos de su comunidad, y establecer e implantar los criterios para la certificación de los productos ecológicos, así como ejercer el control constante sobre los productores para garantizar que se cumple la normativa y la calidad de los productos certificados.

PARTE DE LA LABOR DE LOS CONSEJOS DE AGRICULTURA ECOLÓGICA DE LAS DISTINTAS COMUNIDADES ES DAR A CONOCER AL CONSUMIDOR QUE UNA PRODUCCIÓN AGRÍCOLA ARTESANAL NO ES AUTOMÁTICAMENTE ECOLÓGICA. POR EJEMPLO, UN QUESO PUEDE ESTAR ELABORADO ARTESANALMENTE, CON LECHE DE OVEJAS QUE SE HAN ALIMENTADO PASTANDO AL AIRE LIBRE; PERO SI ESOS ANIMALES HAN SIDO HORMONADOS PARA FACILITAR EL PROCESO DE REPRODUCCIÓN, O SUS PASTOS HAN SIDO TRATADOS CON PESTICIDAS QUÍMICOS, NUNCA PODREMOS DAR A ESE QUESO LA CATEGORÍA DE “PRODUCTO ECOLÓGICO”

 

Buenas razones para consumir productos ecológicos

Según Manuel Ignacio Yzuel, doctor en medicina y acupuntor, los alimentos ecológicos tienen más concentración de nutrientes, una mayor riqueza en enzimas, antioxidantes y sustancias biológicamente activas. Esto se debe a que los fertilizantes utilizados por la agricultura industrial hacen que aumente la cantidad de agua en frutas y hortalizas (haciéndolas “más bonitas”), en detrimento de los nutrientes. Estudios recientes muestran, por ejem. que los cítricos obtenidos por cultivo ecológico tienen más concentración de Vitamina C que los frutos de la agricultura intensiva, y el doble de minerales, y que el trigo ecológico presenta una mayor concentración de proteína en el mismo volumen.

El hecho de que estos productos se recojan en su momento óptimo de maduración, a diferencia de la agricultura industrial que recoge a veces el producto “verde” para que termine el ciclo de maduración tras un paso por frigoríficos, hace que sus nutrientes estén más activos y por tanto sean un alimento de mejor calidad nutricional. Además, la agricultura ecológica hace que las frutas y verduras conserven íntegro el sabor y el olor que las caracteriza.

Después, deberíamos hablar de lo que los productos ecológicos NO tienen. Fertilizantes químicos, plaguicidas, pesticidas, metales pesados, antibióticos en el caso de las explotaciones ganaderas, sin hablar de usos fraudulentos de hormonas u otros medicamentos de engorde, que pueden generar graves repercusiones en los consumidores como resistencias a antibióticos, alergias, intolerancias, depósito de tóxicos, aumento de la probabilidad de tumoraciones, etc. En Europa la legislación sobre el uso de estos productos es exigente, pero no está garantizada su aplicación. Tampoco son igual de exigentes las leyes de otros países de donde llegan muchos alimentos a nuestros mercados, importados por grandes compañías de la industria alimentaria. Por último y no menos importante, el consumo de productos ecológicos nos mantiene a salvo de lo que se ha dado en llamar transgresiones biológicas, es decir, los cambios del equilibrio natural de las funciones biológicas. Las vacas son animales herbívoros, es decir que se alimentan naturalmente de vegetales (forrajes, hierbas, raíces, etc.), alterar su sistema de alimentación usando harinas cárnicas para el engorde y producción intensiva de su carne ha dado lugar a la aparición de una gravísima enfermedad nunca descrita anteriormente en humanos. La enfermedad de Creutzel Jacobs, también conocida como el mal de las vacas locas.

En este mismo sentido, las alteraciones genéticas en los cultivos para cambiar las características biológicas de los productos (alimentos transgénicos) son una grave incógnita para el futuro, aunque hoy se haga de ello elogio como ejemplo del avance del conocimiento científico aplicado a la producción alimentaria.

2 thoughts on “Alimentos ecológicos: Características, ventajas y certificación

  1. Yo no estoy convencido con lo aqui comentado, pienso sinceramente que hay muchos elementos que no han podido ser considerados en cuenta. Pero valoro mucho vuestra exposicion, es un buen post.
    Saludos

  2. Yo estoy totalmente convencida de los beneficios del consumo de productos ecológicos y, en mi casa están todos concienciados por los beneficios que aporta a la salud. Tenemos la costumbre de endulzar con miel en vez de azúcar blanca. Usamos por supuesto la que creemos que es la mejor después de haber probado muchas, Miel Sierra Montoro. Nos la sirven desde la propia web http://www.mielsierramontoro.com y está avalada con distintos premios. Es sólo un ejemplo de uno de los alimentos que consumimos a diario. Así que os recomiendo su visita . Un beso a todos y espero que mi consejo os resulte de utilidad. Un saludo

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