Drenaje linfático

El drenaje linfático ha evolucionado a lo largo de los tiempos hasta que Vodder le dio forma precisa y consiste e efectuar un masaje manual que permite el restablecimiento del equilibrio hídrico del cuerpo, devolviendo a la circulación los líquidos y proteínas que se van quedando en los tejidos y disminuir o eliminar el edema que se forma tras un golpe o herida bien sea de operación o no. La linfa destruye los agentes nocivos para el organismo, contribuyendo a la defensa del mismo, a través de los linfocitos y a la inmunoglobulina.

Es un drenaje que tiene múltiples usos dado sus características, aunque es relativamente reciente en el ámbito médico, su desarrollo ha sido impresionante desde que los Vodder lo perfeccionaron. Si bien, se considera que los efectos básicos sobre el organismo son el drenante, neurovegetativo muscular, inmune y corrector del drenaje tras las operaciones cancerosas, sobre todo de mama con extirpación de los ganglios linfáticos, habría que destacar que también se utiliza en estética por su efecto drenante, la obesidad, la piel, etc. Tal vez el uso más conocido sea del masaje linfático sea el drenaje de piernas y pies por su insuficiencia venosa que da lugar a las varices, piernas cansadas o pies doloridos.

Si cuando comenzamos a sentir las piernas cansadas actuásemos rápidamente podría prevenirse que más tarde llegásemos a tener varices, al ayudar al paso venoso en las válvulas, es decir, si cuando empezamos a notar el hormigueo con picazón o hinchazón de piernas, se hiciera el drenaje, podríamos evitar o retrasar las varices. En el caso de retención de líquidos o edemas, con la hinchazón de los tejidos correspondientes suele ser por el incremento del plasma sanguíneo que está compuesto mayoritariamente de agua, proteínas y grasas. Esto puede llegar a producir un encharcamiento (edema) por la pérdida del equilibrio de absorciónfiltrado-reabsorción.

Las razones para que esto suceda, deben ser diagnosticados por su especialista, ya que dependiendo de la cantidad de líquidos que se quede en los tejidos, la nutrición celular será correcta o no. Otros de los usos clásicos está ligado a la obesidad y la celulitis, que aunque a menudo se dan juntos son dos procesos diferentes, pudiéndose tener celulitis (pobre circulación linfática por alteraciones diversas del tejido conjuntivo) y estar obeso/sobrepeso/ o delgado (que tiene que ver con el cúmulo de grasa). En el caso de la celulitis, hay que distinguir los tres tipos clásicos: fláccida, edematosa y compacta. Respecto a la obesidad y el sobrepeso como hemos dicho, cúmulos de grasa, tal y como lo define la OMS, aunque se admiten estos tipos, entendiéndose por obesidad, el contorno anormal, que puede estar ligado a retención de líquidos, gases, heces y a distintos procesos de tipo nervioso, endocrino e inmunitario. En la mayoría de los casos de grasa, se utiliza el índice de masa corporal (IMC) que es un indicador de la relación entre peso de un apersona y el cuadrado de su talla en metros. Superior a 25 determina sobrepeso y superior a 30 sería obesidad. A pesar de su uso (por lo sencillo) no es muy fiable, dado que tiene en cuenta la constitución de la persona, que puede hacer variar de forma importante el resultado. En cualquier caso, es labor de un especialista, la determinación de la dieta y si bien el drenaje no es por si mismo suficiente, ayuda de forma natural a evitar las retenciones mencionadas más arriba. En los últimos tiempos, también se utiliza el drenaje linfático para equilibrar el sistema nervioso simpático, inhibiendo parte de los estímulos dolorosos al equilibrar el sistema nervioso parasimpático, que es relajante debido a su ritmo.

Debemos de tener cuenta que el drenaje linfático usa una cadencia lenta, monótona y suave que ayuda a sedar el organismo. Desde el punto de vista digestivo trabaja bien sobre el peritaltismo del intestino grueso, ayudando a la eliminación de gases, y también al alivio del estreñimiento. En los últimos tiempos, se han incorporado otras dos aplicaciones, la de los procesos respiratorios, sobre todo en los procesos bronquiales, en los que se debe tener cuidado, ya que si el proceso está cronificado o en fase subaguda, puede agudizarse y provocar una recaída, y también en los procesos cancerosos, bien sea por procesos de edemas linfáticos secundarios al tratamiento o a la operación. Hay que tener en cuenta, que en algunos procesos cancerosos se extirpan los ganglios y vasos linfáticos, sobre todo cuando se tratan en los brazos, las axilas o la ingle.

Finalmente para terminar este articulo, indicaremos su uso en los procesos estéticos de la piel (cara y cuerpo) dado que ayuda al reequilibrio de los líquidos orgánicos, lo que ayudará a su vez la regeneración de los tejidos. De todos modos, en procesos concretos, como el acné, estrías, cicatrices, rosácea, cuperosis, envejecimiento celular, etc. Debe ser un arma más en el tratamiento general para estos procesos.

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