Darío Salas Sommer: Filosofía Operativa

¿Sirve para algo la filosofía en el pragmático y acelerado mundo contemporáneo? La filosofía “de salón”, destinada a la mera especulación y el entretenimiento intelectual probablemente no sea de gran utilidad para el agobiado ciudadano del siglo XXI, siempre pendiente de resultados inmediatos en su trabajo y sus relaciones humanas. Otra cosa es la filosofía práctica, diseñada y aplicada para obtener metas concretas en el camino de progreso y mejora integral de la persona, a través de todos sus planos: físico, mental y espiritual.

Pensemos en una filosofía que permita comprendernos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, en lugar de pasar el día con preguntas retóricas sobre ideas abstractas e inalcanzables. Una filosofía que permita elevar el estado de vigilia y la conciencia superior de manera que la vida se vuelva clara y legible a nuestros ojos, en lugar de sumirnos en un profundo sopor y desinterés por nuestro entorno. Una filosofía que fortalezca de manera real y tangible nuestra creatividad, nuestra voluntad y nuestra capacidad de proyectarnos sobre nuestra propia existencia, en lugar de encerrarnos en nosotros mismos como caracoles aterrados ante “lo de fuera” e incapaces de manejar los retos vitales. Una filosofía, en fin, que nos permita crear, vivir y comprender la existencia que deseamos para nosotros mismos, que nos permita culminar nuestros días con la satisfacción de saber que hicimos siempre lo que quisimos hacer, en lugar de limitarnos a seguir a otros o, peor, a debatir inútilmente lo que hicieron o dejaron de hacer.

 

UNA FILOSOFÍA OPERATIVA, NO ESPECULATIVA

Es esa Filosofía Operativa la que propone el filósofo y científico chileno Darío Salas Sommer, avalado por más de cuarenta años de trabajo al frente del Instituto Filosófico Hermético (IFH). Esta institución con sede central en Santiago de Chile cuenta en la actualidad con presencia en una decena de países del mundo: desde Estados Unidos hasta Rusia, pasando por Argentina, Venezuela, Colombia, Italia, Bulgaria, Portugal y España. En nuestro país, existen sedes en Madrid, Barcelona, Salamanca y Lugo, además de subsedes en Talavera, Burgos, Vigo y La Coruña. Algo interesante debe proyectar cuando gentes de muy diversa condición, en todo el planeta, han decidido seguir el camino de las enseñanzas herméticas.

El nombre de Hermetismo, hoy identificado sólo con su acepción de “oculto” o “secreto”, tiene un origen muy simple. Se refiere al conocimiento de la vida que mostró el antiguo sabio egipcio al que los griegos rebautizaron, y con ese nombre ha llegado hasta nosotros, como Hermes Trismegisto. Hermes: en referencia al dios que los romanos conocerían más tarde como Mercurio y en especial a su ingenio y sus capacidades como guardián de “puertas”, como viajero y mensajero divino y, en consecuencia, conocedor de múltiples secretos.

Trismegisto: porque su sabiduría era tal que no sólo se podía calificar como “grande” sino que requería la expresión “tres veces grande”. El IFH (www.ifh.es) estudia y practica los conocimientos herméticos, conservados desde la época de los egipcios y los griegos antiguos por otros seres humanos que no se conformaron con vivir una vida corriente, sin sentido, en la que los únicos objetivos fueran los mismos que los de cualquier otra especie animal: nacer, vivir, reproducirse y morir. Esta verdadera comunidad internacional de filósofos busca hacer honor al significado de la palabra “Filosofía”, que en griego, en el original, significa “Amor por la Sabiduría”. Es decir, desarrollar un trabajo interno de mejora personal, que redunde en su propio beneficio pero también en el de toda la Humanidad.

Una verdadera ingeniería mental que permita encarar la vida con fuerza y entusiasmo, buscando el significado de lo que nos sucede, viviendo cada circunstancia vital como una oportunidad única y un verdadero desafío del que extraer provecho, con independencia de que las apariencias la presenten a priori como algo “bueno” o “malo”. El conocimiento hermético se resume en las siete grandes leyes enunciadas en su día por Hermes Trismegisto, no por más públicamente divulgadas mejor comprendidas por el ser humano que se ha limitado a leerlas pero no ha llegado jamás a ponerlas en práctica. La Filosofía Operativa enseña cómo sacarles el máximo rendimiento a partir de un contexto personalizado que permite a cada estudiante comprobar por sí mismo sus avances de acuerdo con el ritmo que desee imprimir a su labor interna. Es el conocido como el Camino de Un Hombre Solo, en el sentido de que los principios utilizados son universales pero es responsabilidad de cada cual aplicarlos en la mejor medida y obtener el consecuente rendimiento. El IFH enseña a conducir por las carreteras de la vida, de manera que el estudiante sea capaz de ir mucho más rápido que una persona corriente, pero depende luego de cada estudiante qué vehículo conducirá y cómo lo hará.

Darío Salas Sommer ha publicado numerosos libros, firmados con su nombre o con su alias literario de John Baines: Los brujos hablan, Moral para el siglo XXI, ¿Cuánto vale una persona?… Cada uno de ellos contiene un interesante resumen de su propuesta evolutiva: más de trescientas mil copias vendidas en diversos idiomas en todo el mundo (desde el español original hasta el ruso, desde chino hasta el inglés, el alemán o el búlgaro) son otro indicativo de la solidez de la Filosofía Operativa.

Su último texto publicado es Moneda cósmica, la suprema riqueza (editorial Aguaclara), en el que explica de manera sencilla y precisa cómo manejar las unidades de energía reconocidas por la propia Naturaleza en todo tiempo y lugar como pago válido para obtener a cambio cualquier bien, tanto material como espiritual, en el camino hacia la excelencia humana. La sabiduría, la paz interior, la misma felicidad pueden alcanzarse de hecho, aquí y ahora, si uno está dispuesto a trabajar de acuerdo con los postulados de la Filosofía Operativa. Ahora o nunca.

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