biomagnetismo

Biomagnetismo

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Biomagnetismo, bioelectromagnetismo, bioloelectricidad, magnetorrecepción, magnetoterapia, etc. Son términos que suelen confundirse y que expresan técnicas y procesos diferentes aunque todos ellos tengan como base los campos magnéticos que se generan como consecuencia de un imán o de la corriente eléctrica. A lo largo de la historia, se han utilizado los imanes y sus campos en los temas de salud, seguidos casi siempre de grandes controversias y hoy en día se sigue con la misma matraca.

Ha habido incluso un tiempo, relativamente reciente, en el que la medicina oficial llegó a prohibir su uso, a pesar de los efectos claros de ayuda que prestaba, como falta muy grave al código deontológico. Curiosamente las grandes lumbreras de la medicina de todos los tiempos son los que aceptaban su uso (Hipócrates, Avicena, Paracelso, etc.) lo que provocaba tensiones entre sus colegas. Hoy en día, los intereses farmacéuticos son los que parecen frenar su utilización, amén de que su eso, es relativamente sencillo y no es preciso formación médica para ello. Suelen englobarse dentro de las de las medicinas alternativas, ya que en principio es una técnica vibracional, porque nuestro cuerpo es un imán biológico. A pesar de todo, y como siempre, se requiere unos conocimientos mínimos sobre todo de las contraindicaciones para evitar errores. Hay que tener en cuenta, que en dosis bajas es un tratamiento seguro que o provoca efectos secundarios si se tienen en cuenta las contraindicaciones.

Las contraindicaciones son más precauciones que otra cosa. Por ejemplo, no debe de usarse en portadores de implantes eléctricos (marcapasos, etc.). Porque pueden sufrir daños, debido a la sensibilidad a los campos magnéticos. Tampoco debe aplicarse sin supervisión médica en los caso de los epilépticos, en los que si bien, en la mayoría resultan muy positivos, hay casos (poquísimos, pero existen) negativos. Tampoco en el embarazo deben usarse porque el campo magnético puede afectar al desarrollo fetal. Así mismo, en el caso de los trasplantes de órganos, porque podría (sobre todo en los primeros 6 meses) subir el campo inmunitario, y provocar el rechazo. Otra de los procesos en los que podría afectar negativamente (no siempre, pero hay que tenerlo en cuenta) es en los casos de hipertiroidismo. Si bien, en los procesos cardíacos puede resultar de gran ayuda, cuando hay alteraciones graves del rimo cardiaco, se debe ir con precaución y si es posible contar con asesoramiento médico.

En el caso de la fiebre, se considera que si se tiene infección con más de 38,5º C se debe esperar a que baje la fiebre, sobre todo con más de 75 años (en los que se usará sólo en la convalecencia). Y también en el caso de que se usen anticoagulantes, debe usarse con precaución (no porque diluya la sangre, al contrario, mejora el flujo sanguíneo) pero pueden alterar la analítica. En el campo de las vacunas, dado que el campo magnético estimula la producción de linfocitos, los efectos y riesgos secundarios se mantienen más bajos.

Si se está tomando antibióticos, insulina, corticoides, etc. Al mejorar el riesgo sanguíneo, las sustancias activas del medicamento llegan mejor a las células enfermas, con la consiguiente mejoría en general. (Aquí se debe recordar que las dosis solo pueden rebajarse con el consentimiento médico, y de ninguna manera el biomagnetista recomendarlo). A veces en las personas con tensión baja puede provocar sensación de mareo al principio (sobre todo por la mañana) o un oscurecimiento visual que cede enseguida al tumbarse con las piernas en alto y beber agua. Cuando se está muy estresado y aparecen alteraciones del sueño y/o palpitaciones, las dosis de Biomagnetismo deben ser bajas. Las tarjetas con bandas magnéticas pueden resultar dañadas.

Existen reglas que deben tenerse en cuenta, para evitar contratiempos, tales como: cuanto mayor es la persona, el campo a aplicar será más bajo. Cuanto mayor sea la duración de las dolencias, menor intensidad al principio de la terapia. Cuanta más dinámica sea la persona más intenso el campo magnético a aplicar. También en cuanto a la constitución, cuanto más robusta, más alta la intensidad. Cuanto más nerviosa, más débil el campo. Cuanto más lejos del tronco, (pies, manos rodilla, etc.) más intenso podría ser). En la columna y tronco debe actuarse con precaución. Cuanto más profundo esté el órgano más intensidad del campo y finalmente tener en cuenta que los hombres soportan (en general) dosis más altas que las mujeres.

Actualmente se están utilizando con cierto éxito los pares biomagnéticos, que consisten en dos imanes que se aplican en puntos hermanados. Curiosamente, en el polo sur se concentran focos de virus en un ph más ácido y en el norte las bacterias, en un ph más alcalino. La aplicación del par corrige el ph y une retroalimentación energética que destruye los virus y bacterias.

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