celulitis

Antioxidantes contra la celulitis

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La celulitis siempre ha sido interpretada como una alteración relacionada con la obesidad; pero, aunque los cúmulos de grasa que se generan son los responsables de las irregularidades en la apariencia de la piel, comúnmente llamada piel de naranja, se ha confirmado que es el resultado de problemas en la circulación y drenaje en los tejidos subcutáneos. Los radicales libres son los principales agentes que deterioran nuestro sistema circulatorio que, ayudados por un estilo de vida sedentario y por una alimentación inadecuada, darán lugar a la celulitis.

Pero ¿qué son los radicales libres? Son compuestos que se forman en nuestro organismo al exponernos a toxinas que se producen por diversas causas: tabaco, alcohol, contaminación y también algunos alimentos, como grasas y azúcares. Cuando el hígado no da abasto a metabolizar el exceso de toxinas procedente de una alimentación inadecuada, nuestro organismo las almacena en las células que se encuentran debajo de la piel. La principal característica de los radicales libres es que les falta un electrón y para conseguirlo se lo quitan a otra célula, deformándola así. Se da la casualidad de que atacan particularmente a las células de colágeno que forman la piel y también a la elastina. Este hecho, la degradación del colágeno y la elastina, provoca que la grasa sea más visible.

La función de la circulación es transportar oxígeno y sustancias nutritivas a todos los rincones del organismo, y la del sistema linfático es eliminar sustancias de desecho. A menudo en los sistemas circulatorio y linfático se produce un estancamiento en la zona de caderas y muslos femeninos, justo donde la circulación debe fluir hacia arriba. Y ahí es donde surge el problema, dado nuestro modo de vida básicamente sedentario. La mayoría pasamos horas sentados debido a nuestros hábitos y nuestro trabajo, y así continuamos el círculo vicioso: si disponemos de poco oxígeno (derivado de una mala circulación), las células de la piel, cuando tienen que reparar el colágeno atacado por los radicales libres, no construyen fibras normales delgadas sino fibras gruesas. Debido a la mala circulación linfática también el líquido linfático fabrica fibras gruesas. Por si fuera poco, además de la deficiente provisión de oxígeno, la mala circulación hace que se retengan líquidos. Por tanto, tenemos células grasas hinchadas por los líquidos que son además presionadas hacia la superficie, con lo cual serán más visibles.

En definitiva, es evidente que debemos tomar precauciones ante este problema de múltiples facetas, ya que una mala circulación puede acabar provocándonos serios trastornos de salud.

Protección frente a los radicales libres
La forma que tiene el organismo de protegerse del continuo ataque de los radicales libres es a través de unos agentes que se conocen como antioxidantes. Son un grupo de vitaminas, minerales, colorantes naturales y otros compuestos de vegetales y enzimas (sustancias propias de nuestro organismo que intervienen en múltiples procesos metabólicos) que bloquean el efecto perjudicial de los radicales libres. La mayoría de los antioxidantes se encuentra en alimentos vegetales, lo que explica que incluir frutas, legumbres, verduras y hortalizas o cereales integrales en nuestra dieta sea tan beneficioso. A pesar de la ingesta de alimentos ricos en antioxidantes, en ocasiones no es suficiente el aporte que de ellos realizamos a través de la dieta y es necesaria una suplementación. En el laboratorio Equisalud sabemos de la importancia de estas sustancias y producimos vitaminas y oligoelementos altamente biodisponibles. Pero, además de recurrir a los antioxidantes, también hay otras medidas que podemos tomar para poner coto a la temida celulitis.

Reducción de peso y ejercicio
Éste debe ser el método primario de tratamiento. No obstante, la reducción de peso debe ser siempre gradual, especialmente en las mujeres mayores de 40 años, ya que a partir de esa edad la piel va perdiendo su elasticidad y a menudo hace que el fenómeno de colchón sea más evidente. Realmente llevar una dieta sana y equilibrada es una condición fundamental para mantener a raya la celulitis. Para ello debemos privarnos de ciertos alimentos que no sólo no nos aportan nutrientes, sino que además nos hacen acumular grasa, tapando nuestras arterias y empeorando nuestra circulación. La dieta óptima para paliar este trastorno está compuesta de verduras, frutas, cereales integrales y legumbres (ricos en fibra), frutos secos y semillas (excelentes fuentes de ácidos grasos omega 6), pescados blancos y azules (ricos en ácidos grasos esenciales omega 3). Incluya en su alimentación perejil y jengibre, ya que actúan como diuréticos y desintoxicantes del organismo. Los ejercicios aeróbicos son los más adecuados, ya que ayudan a eliminar la grasa corporal más rápido, pero hay que realizarlos durante un tiempo mínimo de 20 a 30 minutos y al menos tres veces por semana.

Masaje
El masaje es muy adecuado para tratar la celulitis, especialmente el automasaje con las manos o con un guante de crin y en movimientos circulares. Sus efectos físicos y mecánicos ayudan a mejorar la circulación sanguínea y linfática. Puede probar con los aceites esenciales de ciprés y enebro, que están especialmente recomendados para tratar la celulitis.

Fitoterapia
Implica la administración, tanto oral como tópica, de plantas medicinales que refuercen la estructura de los tejidos conjuntivos, que mejoren la circulación y que estimulen el drenaje. Entre las plantas indicadas para el tratamiento de la celulitis, la insuficiencia venosa de los miembros inferiores y las venas varicosas encontramos:

. El fenogreco (Trigonella foenumgraecum), excelente regenerador celular epidérmico que combate la sequedad y la pérdida de consistencia de la piel y ayuda a restituir su matriz.
. La hiedra (Hedera helix) actúa a dos niveles. Por un lado, a nivel circulatorio como venotónico debido a la presencia de flavonoides y por la acción vasoconstrictora de algunas de sus saponinas, y por otro, a nivel adiposo por su acción lipolítica debida a las saponinas. Esta actividad hace que sea capaz de reducir la grasa acumulada bajo la piel.
. La escina, una saponina con acción vasoprotectora presente en el castaño de indias (Aesculus hippocastanum), está indicada para el tratamiento de la insuficiencia venosa crónica y sus complicaciones entre las que destaca la celulitis. Mejora la microcirculación cutánea y del tejido adiposo, aumentando el flujo sanguíneo a nivel capilar y disminuyendo el edema.
. El árnica (Arnica montana) contribuye a activar la circulación periférica y es un eficaz antiinflamatorio local.
. El fucus (Fucus vesiculosus), un alga parda rica en vitaminas, oligoelementos y sales minerales entre las que destaca el yodo, activa el metabolismo celular ayudando así a eliminar los elementos tóxicos acumulados y potencia la lipólisis.

 

OLIGOTERAPIA ANTIOXIDANTE:
Magnesio,Potasio, Selenio, Molibdeno.

VITAMINAS ANTIOXIDANTES:
Vitamina A, Vitamina C, Vitamina E.

Fuentes de exceso de radicales libres relacionados con la celulitis:
• Alta intensidad del ejercicio físico que provoca oxidación celular.
• Infecciones bacterianas o víricas que provocan la respuesta de nuestro sistema inmunológico y nos defenderá a través de los radicales libres.
• Dormir o descansar poco.
• Mala digestión de los alimentos y sobrealimentación.
• Estrés físico o emocional.
• Desbalances hormonales.
• Pobre eliminación, que causará un aumento de los radicales libres absorbidos por el cuerpo.

Algunas fuentes exógenas de exceso de radicales libres:
• Alimentos procesados, viejos o quemados.
• Tabaco.
• Alcohol y café.
• Pesticidas y herbicidas.
• Contaminación.
• Exceso de sol.
• Píldoras anticonceptivas.

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