Dolor de cabeza en niños y sus posibles causas

El dolor de cabeza o cefalea es un síntoma muy frecuente en los niños y responde a múltiples causas, aunque la mayoría de ellas no revisten gravedad. Se calcula que, a los 14 años, un 96% de los niños ha padecido un episodio de cefalea. Se distinguen distintas clases de cefalea en función a la forma en que esta aparece y su duración. Estos dos parámetros son además orientativos respecto a las causas que la producen.

 

DOLOR DE CABEZA EN NIÑOS: CAUSAS QUE LO PRODUCEN

Cefalea aguda aislada.- No se había presentado antes. Puede ser debida a procesos intracraneales (meningitis, encefalitis, hemorragia intracraneal) o de extructuras próximas (mastoiditis, sinusitis, infección dental). También puede ser síntoma de un proceso febril, de la hipoglucemia o de la tensión emocional.

Cefalea aguda recurrente.- El niño presenta episodios de dolor de cabeza que se van repitiendo. Suele tratarse de migraña o de cefaleas tensionales.

Cefalea crónica progresiva.- El dolor va en aumento. A menudo aparecen signos neurológicos. Es el grupo de cefaleas que reviste mayor gravedad porque pueden ser debidas a tumores, bolsas de pus, hemorragia intracraneal o hidrocefalia.

Cefalea crónica no progresiva.- El dolor de cabeza es de larga duración y se mantiene con la misma intensidad. Puede ser debido a la migraña, a un defecto visual o a algún problema de origen psicológico.

Migraña infantil.- La migraña es un trastorno que afecta a muchos niños en edad escolar. Es una cefalea de tipo agudo y recurrente, que puede ir acompañada de visión borrosa, dolor abdominal, náuseas y vómitos. El dolor está muy focalizado en una mitad u otra de la cabeza alternativamente y tiene una duración prologada.

En los niños las crisis de migraña están muy relacionadas con la ingestión de determinadas sustancias:

-Alimentos ricos en Tiramira, como levadura, algunos tipos de queso, pescados secos o marinados (especialmente anchoas, atún y sardinas), col, coliflor, uvas, chocolate, higos, espinacas y tomates.

-Nitratos o nitritos. (E-249 a E-252), que se encuentran principalmente en embutidos procesados como las salchichas, el salchichón, salami, jamón y beicon.

-Glutamatos. (E-620 a E-629). El más conocido es el glutamato monosódico (E-621), muy presente en platos de la cocina oriental y en sopas, salsas y otros platos preparados.

Otros desencadenantes son de tipo ambiental, como el ruido o la calefacción excesivos, lugares contaminados o mal ventilados, climatización defectuosa…

¿Qué hacer? Debido a las múltiples causas que pueden provocar la cefalea es evidente que no hay un tratamiento único para todas ellas. Hay que localizar la causa concreta y tratarla, mientras se aplican analgésicos para mitigar el dolor.

Cuando el niño sufre cefaleas tensionales no siempre es fácil determinar qué lo está preocupando. Los problemas en la escuela o con los amigos, tensiones familiares, algo que ha visto en la tele, o incluso la emoción ante algún acontecimiento importante, pueden provocar dolor de cabeza en un niño. Un ambiente receptivo y una actitud positiva por parte de los padres ayudará al pequeño a expresar aquello que le genera inquietud. Conocer el desencadenante de las cefaleas del niño ayudará a adoptar los medios para solucionarlas. Con independencia de las soluciones que se apliquen, un buen entrenamiento en relajación y la práctica de algún deporte o de disciplinas como el yoga para niños (a partir de cinco años), reportarán grandes beneficios al pequeño.

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