Melatonina: Inductora del sueño

¿Qué nos quita el sueño?

La crisis financiera y los problemas sentimentales son los principales motivos de desvelo de los españoles. Al menos, así se desprende de un estudio elaborado por la compañía de seguros Zurich Insurance. Porcentualmente, la cifra de españoles a los que la crisis le quita el sueño alcanza el 64%, mientras los problemas sentimentales o familiares llega al 40%. En el otro lado de la balanza se sitúan los vecinos ruidosos, los ronquidos del compañero de cama o el mal tiempo y el precio del combustible, que inquieta solo al 5% de los encuestados.

Se estima que el insomnio afecta a aproximadamente un tercio de los españoles en algún momento de su vida, y llega a convertirse en un problema serio y crónico en el 10-12%. Su incidencia aumenta con la edad, alcanzando en los mayores de 65 años una frecuencia de hasta el 20%. El insomnio es un riesgo para la salud, aumentando el doble la probabilidad de padecer enfermedades cardiovasculares, gastrointestinales o hipertensión.

Tiene, por otro lado, consecuencias sociales importantes, aumentando tanto el riesgo de absentismo laboral como los accidentes laborales. Se estima que el 90% de las personas que padecen de problemas del sueño no reciben tratamiento adecuado, ignorando cómo tratarlo. También supone un factor de coste para el sistema sanitario: entre 2 y 5 de cada 100 consultas que se realizan en Atención Primaria están directamente relacionadas con el sueño.

 

¿Cuantas horas necesitamos dormir?

Para mantener las funciones y supervivencia del organismo hay que dormir un mínimo de 4 o 5 horas cada 24. El resto de horas que dormimos contribuyen a mejorar nuestro bienestar y calidad de vida, pero tanto las necesidades básicas como opcionales de sueño dependen de cada persona, e incluso esa misma persona tiene requerimientos diferentes a lo largo de su vida.

En estudios cuidadosamente realizados se ha comprobado que la media en un grupo de adultos jóvenes era de 8,3 horas, pero las “necesarias” son las que nos permiten estar bien durante el día sin sentir somnolencia hasta la noche siguiente.

Mercedes Aguirre Lipperheide, de NUA Biological Innovations, doctora en biología y artífice del blog “Tu salud a punto”, nos aclara el papel de la hormona melatonina en los trastornos del sueño: Un problema de insomnio suele ser el resultado del ritmo de vida que llevamos durante las horas de luz, con lo cual es importante intentar buscar un control adecuado durante este periodo del día y no sólo centrarse en controlar el sueño con la toma de un producto sólo por la noche. La sustancia que regula nuestro ánimo de día (serotonina) es la que luego se convierte de noche en la sustancia inductora del sueño (melatonina) y por tanto es importante regular tanto el día como la noche.

La melatonina es una sustancia que de manera natural es producida por una pequeña glándula situada en el cerebro (glándula pineal) cuando los ojos detectan una bajada en la intensidad de la luz natural, esto es, con la llegada de la noche. Esta hormona es la responsable de que tengamos sueño de noche. Al levantarnos por la mañana, lo normal es ir al cuarto de baño a orinar y es en esta primera orina de la mañana donde el cuerpo expulsa la melatonina generada por la noche.

Los bebés son los que más melatonina producen, de ahí que estén dormidos la mayor parte del día. Por el contrario con la edad cada vez se produce menos y es por ello que muchas personas mayores suelen tener dificultades para dormir de una tirada por la noche. La melatonina es también conocida por su uso para superar los problemas asociados al ‘jet-lag’ o efectos resultantes del cambio horario en viajes de grandes distancias.

Dosis: En algunas personas, la toma de melatonina puede ayudar a regular los problemas de sueño. Normalmente la melatonina suele venir en comprimidos de 1 mg, 3 mg o 5 mg (tomados 1 hora antes de dormir o antes de la cena). La dosis necesaria varía mucho de unas personas a otras, de manera que mientras que en unas con 1 mg o a veces 3 mg es más que suficiente, otras necesitan más. Por tanto se trata de algo muy personal y cada cual ha de buscar ‘su punto’. Dicho esto, no hay que pensar que la melatonina es un remedio infalible para conseguir resolver un problema de sueño. Hay personas a las que no les funciona o que simplemente no les va bien.

En otros casos, además de tomar melatonina de noche, puede ser necesario tomar durante el día algún preparado a fin de modular los niveles de serotonina (sustancia que nos mantiene equilibrados en las horas de luz), que como se dijo antes, es el precursor de la melatonina nocturna.

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