Flor de Bach – Hojarazo

Hola a todos y bienvenidos una vez más y como siempre a este teatro de la vida. En esta ocasión os presentamos como una alegoría de lo que ocurre en la realidad de nuestras vidas y de las distintas máscaras/personalidades con las que nuestras emociones nos hacen comportarnos ante los diferentes estímulos ambientales con los que nos topamos en nuestro día a día. Después de esta presentación supongo que tenemos que meternos ya en materia pero hoy nos cuesta presentaros a nuestro actual compañero de reparto, que le han calificado de vago en muchos lugares y en diversas situaciones pero que en realidad no lo es aunque a veces siente que le faltase “espíritu”, rapidez, reflejos y capacidad de reacción que no de actuación ya que en realidad una vez que se pone actúa, pero,como se suele decir, desde que ensilla hasta que monta…

Edward Bach dio de este elixir floral llamado por más señas hojarazo o carpe, que era el remedio del lunes por la mañana. Y del martes, y del miércoles… Y es lo que a este individuo le ocurre: tarda una eternidad en ponerse en marcha, pero una vez que lo hace luego puede ser imparable. Lo peor es que le hagamos parar y volver a arrancar. O parar y dar media vuelta. Es un individuo de continuaciones e incluso de finales, pero no de principios o de detalles. Lo que más le cuesta es empezar lo que sea: el día, la semana, sentarse a ver la televisión, ponerse a fregar los cacharros, levantarse de la mesa a por el teléfono o a poner la cafetera.

Sin embargo una vez que se levanta a poner la cafetera y ya que está en la cocina es capaz de hacer un bizcocho, recoger la mesa, ir fregando los cacharros, limpiar los azulejos, recoger el frigorífico, sacar la lavadora, organizar el tendedero, planchar lo que hay pendiente y regar las plantas. Y el café ya se ha quedado frío. Si conseguimos que se caliente el café (fácil) y se siente a tomarlo (difícil), luego no habrá quien lo separe de la televisión (y eso que es una bazofia lo que echan, pero por no levantarse…), deje de comer pipas (que estarían por allí encima) o simplemente salga de casa a tiempo para la revisión con el dentista.

Total, que tenemos un problema de iniciativa y de cambios. Edward Bach aportó su solución en frasquito llamado Hornbean, Carpe u Hojarazo y que a base de 2 gotas 4 ó 5 veces al día en breve empieza a demostrar los cambios. Pero reconozcamos que es un problema salir a comprarlo ahora mismo, quizás cuando acabemos la lectura o cualquier día a la que salimos. Y luego tomárselo es otra odisea. Como no esté encima de la mesa en cada toma igual por no levantarse y con la excusa de que puede ser en otro momento y la memoria juega malas pasadas (más bien es la vagancia, que la memoria lo recuerda… pero siempre a destiempo, ¡qué casualidad!) podemos encontrarnos con el inconveniente de que en la alacena no nos hace efecto: ¡mala suerte la nuestra!

Por nuestra parte ya hemos presentado a nuestro personaje de hoy y ahora nos vamos a hacer otras cosas. Esperamos que vosotros os pongáis en marcha y la toméis en caso de necesidad, claro, antes del próximo artículo con nuestro siguiente personaje. Hasta entonces.

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