Aceites esenciales para los problemas de concentración

Aceites esenciales para los problemas de concentración

Cuando estamos estudiando o trabajando en algún proyecto que requiere concentración podemos encontrarnos con diversas circunstancias personales que nos dificulten centrarnos en los que estamos haciendo en mayor o menor grado -hablaríamos de “grados de falta de concentración”-. En casos más extremos nos encontramos con problemas como el “déficit de atención” y situaciones tipo Alzheimer.

En general estamos inmersos en un mundo donde nuestras acciones son controladas desde la cuna y donde uno ha abandonado la mayoría, si no todos, sus sueños. Donde los jóvenes tienen que estudiar como loros o robots para aprobar exámenes que ni siquiera buscan su comprensión del tema, y se les atiborra de datos falsos metidos a presión en sus pobres cerebros. Un mundo donde el Hombre debe trabajar aplastado por impuestos y responsabilidades fuera de toda proporción y, por lo tanto, se generaliza una “enfermedad” llamada “falta de concentración”, característica en otros tiempos únicamente de algunas mentes inquietas.

El tiempo y la capacidad de la gente se mide de forma diferente a antaño, los que menos sufren son las personas tranquilas, las personas que son capaces de soportar el estrés sin sufrir efectos graves en su mente y en su cuerpo. Los hechos innegables son que el sistema nervioso en nuestro cuerpo se controla desde el cerebelo (en la parte de atrás de la cabeza) donde se localiza el sistema nervioso central autonómico. Todo lo que pasa en el cuerpo está controlado por él a través de lo que conocemos como cerebro.

Resulta que las nuevas investigaciones en el tema han descubierto que las personas diagnosticadas con eso del “déficit de atención” son casi todas intolerantes al gluten, y cuando se elimina el gluten de su dieta la mayoría mejora marcadamente. Y preguntaréis, ¿qué tiene esto que ver? Pues bien, resulta que se ha descubierto que el intestino comunica directamente también con nuestro sistema nervioso central, y cuando está inflamado debido a una alimentación incorrecta incrementa la falta de concentración. ¿Interesante, verdad? (más información en Metabolismotv Youtube, episodio 1199). Puede que alguien encuentre incorrecta esta manera de comenzar con un artículo para hablar sobre aceites esenciales.

Hay personas que creen que usando o ingiriendo aceites esenciales se van a curar de todo y me temo que no es así. Debemos tener una visión más amplia del conjunto de circunstancias de la persona para poder ayudarla. En toda la literatura que habla de aceites esenciales y la concentración encontramos algo en común, veamos:

El doctor Valnet recomendaba una mezcla de albahaca, tomillo, mejorana, romero y ajedrea para la falta de concentración suplementando la dieta con lecitina y fósforo o magnesio. Daniele Ryman decía acerca del geranio: “Deja que los vapores tonificantes del geranio se difundan por la habitación en la que vas a estudiar o trabajar hasta una hora avanzada. Pon unas gotas de su aceite esencial en una bolita de algodón en rama o en un pañuelo, y déjalo cerca de una bombilla encendida o sobre tu escritorio. Aspira hondo de vez en cuando”.

Dominique Baudoux recomienda una mezcla de albahaca, menta piperita y pino silvestre. Podríamos seguir con otros ejemplos, pero ya hemos visto que el punto en común es que los aceites esenciales que se recomiendan para potenciar la concentración se caracterizan por ser tonificantes para el cuerpo y la mente. EL ROMERO es el rey, el más estudiado para tal fin y ha demostrado que aumenta nuestra capacidad para recordar esas pequeñas cosas como ¿dónde he puesto las llaves?, ¿qué era lo que tenía que comprar?, etc.

Aumenta también nuestra capacidad para realizar operaciones con números y también ha demostrado ayudar en casos de Alzheimer. LA MENTA PIPERITA podría ser el príncipe ya que siempre que necesitas despejar la mente recurres a ella. Buena para el agotamiento físico y mental, y eficaz en dolores musculares y dolor de cabeza. Pero están también los aceites esenciales de coníferas como el pino y el ciprés y aceites como el de enebro que nos “cargan las pilas” cuando ya estamos decaídos y, como no, algunos cítricos como el limón y el pomelo que nos animan y suben al mismo tiempo que nos reconfortan.

Algunas formulas para tu difusor. (Mezcla los aceites en una botellita y luego usa de 4-5 gotas del preparado en el difusor)
– 10 gotas romero qt cineol
– 10 gotas albahaca qt geraniol
– 10 gotas limón

– 10 gotas enebro bayas
– 5 gotas geranio rosa
– 10 gotas pomelo

– 10 gotas de ciprés
– 5 gotas de menta
– 15 gotas de pino silvestre

– 20 gotas pino silvestre
– 10 gotas ciprés
– 10 gotas limón

– 10 gotas enebro bayas
– 10 gotas de pino silvestre
– 5 gotas de menta piperita
– 8 gotas de pomelo

– 10 gotas tomillo qt thyanol o geraniol
– 15 gotas romero qt cineol
– 4 gotas de menta piperita

Recuerda las precauciones antes de usar aceites esenciales:
• Mantener fuera del alcance de los niños.
• Muchísima precaución o mejor no usar las personas con asma y otros problemas respiratorios, personas bajo medicación, problemas de corazón, ancianos, niños menores de cinco años, embarazadas y epilepsia sin consejo profesional.
• Consultar al médico ante cualquier condición física y/o medicación antes de usar aceites esenciales.
• No debe usarse ningún aceite esencial sin antes leer y estudiar medidas de seguridad sobre su uso.

Este artículo sólo tiene un carácter informativo y no recomienda el trabajo con aceites esenciales sin que éste se lleve a cabo por un profesional cualificado en el tema.

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