Mónico Sánchez – Naturópata y terapeuta

Mónico Sánchez lleva doce años trabajando en su espacio Centro de Terapias Feng Shui, en Portugalete (Vizcaya), aplicando una combinación de diversas técnicas que ha desarrollado a través de la experiencia y el estudio, buscando siempre dar una respuesta personalizada y completa a cada paciente. Con el fin de trasmitir su experiencia y el deseo de compartir su método de trabajo, se lanza ahora al reto de la enseñanza, a través de una serie de seminarios donde primará  el carácter práctico y el aprendizaje real. Charlamos con él para que nos cuente cual es su propuesta.

Mónico, ¿cómo llegaste al mundo de la naturopatía?

Yo comencé a conocer este mundo a través de las artes marciales. Fui mucho tiempo profesor de Taekwondo, y de esta manera tuve mis primeros contactos con la acupuntura y con las técnicas manuales, que me interesaron tanto como para empezar a formarme en ellas. Estudié acupuntura con Nogueiras, uno de los pioneros de esta técnica en España, y de ahí pasé al masaje, la homeopatía, la quinesiología… siempre buscando un conocimiento más completo, donde unas técnicas complementaran a otras. Hice un postgrado de acupuntura en China, y también he estudiado algunas técnicas en la India. Ahora mismo también estoy interesado en la aparatología, y he incorporado al centro un equipo de Bioresonancia. Sigo formándome, estoy en constante aprendizaje.

¿Cual es el método, la filosofía de trabajo que seguís en tu centro?

Disponemos de un abanico amplio de herramientas, de terapias y de profesionales cualificados. Cuando una persona acude con un problema antes que nada se le valora a varios niveles: físico, emocional, energético…, y se ve qué técnica o qué combinación de técnicas es la más adecuada para él o ella. Puede que se le trate con acupuntura, masaje, osteopatía, fitoterapia… o con varias de ellas. Lo importante es que reciba un tratamiento muy personalizado, lo más adecuado posible a su problemática y a su evolución.

Ese planteamiento tiene poco que ver con la medicina convencional, ¿no?

Yo creo que la principal diferencia entre la naturopatía y la medicina convencional es la personalización del tratamiento. Con esto no quiero decir que los tratamientos alopáticos no se adecuen al paciente, sino que no tienen en cuenta algunos aspectos que nosotros consideramos básicos a la hora de analizar un problema de salud, sus causas y su posible tratamiento. Nosotros analizamos no solo el estado físico, sino el estado emocional y energético, y por ello disponemos de más información. Dedicamos el tiempo necesario para conocer al paciente como persona, hacemos un estudio general de su modo de vida, y en el tratamiento no solo se incluyen las terapias más adecuadas, sino cambios en los hábitos y la alimentación. Es una visión más integral del paciente, haciendo un seguimiento cercano y adecuando las pautas.

Ponme un ejemplo, imagina que acudo a tu consulta con un catarro…

Pues es muy probable que primero lo enfoque desde la medicina china, y compruebe tus pulsos para ver qué disfunción a medida de meridianos tienes, cuales son los flujos alterados que están en el origen de tu proceso catarral. Y sabiendo este origen elegiremos una terapia; acupuntura, fitoterapia… y la adecuaremos a las causas de tu proceso, que pueden ser un frío, una mala alimentación, o una debilidad en tus defensas. No nos vale “tengo un síntoma, me duele aquí”, y te doy simplemente algo que hace desaparecer el síntoma. Dependiendo de la causa la terapia será diferente, y siempre adecuada a lo que cada uno necesite y buscando trabajar en el origen.

Cuéntanos, ¿que te ha llevado a plantearte esta nueva etapa como formador?

Pues durante estos años, a menudo tanto pacientes como colegas me han preguntado “¿porqué no enseñas eso que tú haces?”. Pero no habían surgido la oportunidad ni el momento adecuados, que ahora si se dan. Tengo la inquietud de aprovechar mi experiencia de tantos años, probando y trabajando con tantas terapias hasta desarrollar un método de trabajo propio, y trasmitir a otros esta información de forma inminentemente práctica, trasladar mi experiencia profesional real, no conceptual. También me gustaría evitar o mejorar aspectos que yo he visto durante mi formación y que no me han parecido correctos. Alguna vez he salido de un curso con la sensación de que había perdido una gran cantidad de tiempo, que lo verdaderamente importante de ese aprendizaje podría haberse concentrado en un 20% del tiempo invertido. Eso es precisamente lo que quiero evitar en mis cursos, quiero que quien acuda a ellos reciba conocimientos prácticos y aplicables desde el primer momento, que sienta que está aprovechando al máximo el tiempo y el esfuerzo invertidos. No quiero perder el tiempo ni hacérselo perder a los alumnos.

¿A quienes van dirigidos estos cursos o seminarios?

Por un lado a los profesionales que ya tienen conocimientos en alguna las terapias que yo practico, y quieren profundizar en ellas de forma práctica, viendo como se interelacionan unas con otras. Espero que conocer el método de trabajo que he desarrollado pueda aportar “algo más” al uso de sus propios conocimientos. Otros cursos serán de iniciación, para quien quiere introducirse en una técnica o técnicas, de forma práctica y concreta, “quitando” lo que no es necesario o no tan importante, buscando que la gente vaya practicando al mismo tiempo que aprende, que desde el principio se pueda aplicar el conocimiento. Hay muchas personas que buscan introducirse en este mundo, comenzando a buscar desde cero, y quieren conocer en general. Gente que entra como “hobby”, porque le gusta, y curiosamente yo conozco muchos casos de personas que han descubierto así su verdadera vocación, que empezaron con un curso de masaje y ahora son osteópatas profesionales, por ejemplo. Se comienza pensando que es un principio y puede que sea un final; encontrar por fin lo que realmente a uno le interesa.

¿Qué materias se van a abordar?

No teniendo el programa cerrado, pues en principio va a depender del interés de la gente, los cursos y seminarios serán de Acupuntura japonesa, Shiatsu, Kinesiología, Osteopatía estructural integrada (O.E.I), Bio-percusión neurológica, Restauración bioenergética (Acupuntura sin agujas), Marmaterapia (Técnica Ayurvédica de regulación de Chakras).

¿Y la metodología?

Inminentemente práctica. En todos los casos se tratará de grupos pequeños, porque lo que se pretende es que los conocimientos queden muy claros, y el proceso de aprendizaje sea muy personalizado; con seguimiento, con asesoramiento, con resolución de dudas. Para materias concretas contaremos con profesionales especializados en sus técnicas, y nos gustaría plantear un seguimiento después de la finalización del curso, con posibilidad de reciclaje en los seminarios ya impartidos. No dejar al alumno solo cuando acabe, que se sienta arropado cuando pone en práctica los nuevos conocimientos. Eso es algo que yo mismo he echado de menos a veces en mi proceso de aprendizaje; poder consultar con el profesor que te dio determinado seminario una duda o un aspecto que te surge en la práctica de lo aprendido y no se había tratado en la clase. Creo que es importante ofrecer ese apoyo a posteriori, para que lo aprendido sea realmente valioso. También quiero introducir una preparación en el propio centro, con prácticas reales. Que los alumnos puedan asistir a una sesión con un paciente real y ver cómo se realiza la diagnosis y el tratamiento, cómo se trata a la gente. Por supuesto con permiso del paciente; esto no es ningún juego. También será posible que los alumnos traigan sus propios “pacientes” para tratar sus casos.

Bueno Mónico, pues solo nos queda desearte mucha suerte en tu andadura, y pedirte que nos mantengas informados de los seminarios, que seguro que son de gran interés para nuestros lectores.

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